“A veces hago gestos creyendo que me miras”
Soñé que nos hacíamos bien. Y no daño.
La sinfonía del alma.
Me dijo que no sintió nada.
Podíamos intentar muchas cosas, decir muchas cosas, hacer aún más. Pero nada cambiaba el hecho de que yo ya no le provocaba más. Y nada podía cambiar eso.
-La sinfonía del alma.
