“A veces hago gestos creyendo que me miras”
Me dijo que no sintió nada.
Podíamos intentar muchas cosas, decir muchas cosas, hacer aún más. Pero nada cambiaba el hecho de que yo ya no le provocaba más. Y nada podía cambiar eso.
-La sinfonía del alma.
recuerda-que-fuimos-infinitos:
“Te juro que trato y lloro por no poder.”—